viernes, julio 07, 2006

El Discovery

Después de haberme ocupado del Tío de Craken, y mientras me dirigía a saborear mis primeras horas de sol en completa libertad, noté una gran agitación en mi interior.
De repente me volví azul, señal inequívoca de que algo extraño estaba sucediendo a mi alrededor. Aprovecho para explicar a los no entendidos que cuando una sombra se encarna en un ser vivo tiende a colorearse de azul en el momento en que su séptimo sentido (del sexto os hablaré otro día) percibe... digamos, "cosas raras".



Molesto -aunque no sorprendido- por ese hecho traté de encontrar la explicación a tal colorida respuesta orgánica. Nada parecía fuera de lugar a mi alrededor y sin embargo aquella impregnación azul no desaparecía. Entonces, miré hacia arriba con mi supervista -no la heredada por el Tío de Craken que era más bien algo miope sino por la propia y característica mirada profunda y telescópica que poseemos nosotras las sombras- y descubrí la causa de aquella anomalía en mi cutis -por cierto, terso y suave- .

Sobre mi cabeza, calculo que a unos 300 km de distancia, el trasbordador espacial Discovery realizaba una extraña maniobra. Parecía frenar en seco su avance para dar una vuelta completa sobre su vertical a modo de complicada pirueta.
Nadie más que yo parecía darse cuenta de lo que allí estaba sucediendo así que era mi deber investigar aquel asunto.

Recorrí aquella playa sin perder de vista el vuelo del Discovery y casi cuando iba a darme por vencido encontré el motivo de tan arriesgada maniobra.
En mitad del gran tumulto se encontraban dos señoritas tomando el sol... o eso parecería para los ojos inexpertos y poco profundos de un ser humano corriente. Enseguida me di cuenta de que se trataba de otro experimento más de alguna oscura y desconocida agencia secreta.
Esta vez habían camuflado a dos de sus super-agentes haciéndolas pasar por turistas que tomaban el sol... cuando en realidad estaban utilizando una sofisticada tecnología secreta de captación del pensamiento a través de la mirada. Gracias a dos potentes receptores, las miradas -sobre todo masculinas- hacia un punto fijo eran decodificadas hasta el punto de obtener casi el 90% de los pensamientos que pasaban por la mente del sujeto. Esos pensamientos, nuevamente codificados con una clave especial que hasta a mí me costó averiguar, eran enviados con tecnología wifi hacia el espacio donde el Discovery los recibiría y almacenaría para luego ser depositados en la Estación Espacial, único lugar no accesible del planeta.
El Discovery necesitaba adoptar esa extraña posición para captar mejor la señal wifi de las antenas emisoras. Haciendo un cálculo rápido, un aumento en la longitud de las antenas emisoras hasta los 50cm hubiese ahorrado el giro de la nave... pero claro, también hubiese llamado la atención.
Me dirigí hacia las dos super-agentes e interferí en la recepción de los pensamientos mediante la sencilla técnica de concentrar mi profunda mirada en los dispositivos receptores. Alarmadas por haber sido descubiertas decidieron abandonar el lugar.


Afortunadamente mi visión profunda está dotada asímismo de una sofisticada cámara de 20 Megapixels que me permitió fotografiar la pirueta del Discovery y el momento en el que las super-agentes recogían y enviaban la información.

Por motivos de seguridad internacional y tras llegar a un acuerdo con ellas, he decidido ocultar el rostro de las super-agentes antes de publicar la foto. No obstante, puedo asegurar que aquella tecnología secreta llegó a hacer mella en mi voluntad puesto que durante unos segundos... o quizá minutos, no pude apartar la vista de aquellos receptores de pensamiento.
Además, pude comprobar que esa tecnología lleva parejos efectos secundarios de diversa naturaleza: subida de tensión, incremento del ritmo cardiaco, aumento de la salivación y, lo más curioso -por ser algo nuevo para mi- crecimiento anormal del pene. Aún no me habituo a este nuevo cuerpo así que mientras envío mentalmente este comentario para que se publique estoy buscando el interruptor, el botón, o la herramienta que lo haga regresar a su estado original.

2 Comments:

At 2:31 p. m., Blogger Rita Peich said...

Vaya, Sombra, veo que te estás integrando en las sociedades humanas y tomando contacto con las divinidades y bajezas de quien la integra ... que de lo pases bien descubriendo el mundo ...

Un consejo: el tan buscado botón no existe. Hay un método de desactivación, pero es algo más complicado... no creo que un solo comentario bastara para explicarlo

 
At 7:57 p. m., Blogger Sombra de Craken said...

¿Más complicado?
¿Cuánto más?
Tengo tiempo para oir tus explicaciones

 

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